Issue - March 2009



March 2009

Editorial

Inside this edition: Sara Vinci give us an interview with Ramon Rocha Monroy; Christina Moore climbs the Bibliobus proposal in an article; Rebecca Wearmouth gives an view about 'An Inconvenient Truth' movie; the Bolivian Scare Crow by Arnold Brouwer; and finally Walter Sanchez tell us about Graphic historyread more...

March 2009

POSING TO MAKE HISTORY

Walter Sánchez
INIAM
Universidad Mayor de San Simón

Faculty Advisor Lic. Mónica Ruiz
Jenny Lara, Melvy Mendoza, Rebeca Huaita
Jenny Arevalo, María Ysabel Nina

The possibility of a graphic or visual history of the past is important in present times. Although writing continues conserving its prestige in certain circles, it seems not to have the power of the image or audiovisual. Not only that, present generations often communicate through audio and visual means and so tend to learn about history not just from writing but also through visual documents (video, film, photography, drawing, cartoon, etc…). This information is important from a pedagogical perspective. In a more academic sense, the photograph has an additional power: it can give account of moments that can not be found in other types of documents, for example, moments that make-up the daily lives of people or generate multiple meanings in a way that is not possible in writing.

In this spirit, an approach to urban women in the first half of the twentieth century through photography can be revealing in the sense that a picture contains so much information that can be seen and “read” in various ways, by different people. The primary reason a photograph is revealing is because it is not only the photographer who is involved in the photograph, but also the person being photographed. Portraits or posed photographs are the most revealing because photography of this type contains much information about who is photographed, as we are able to consider the various aspects that contribute to the photograph and what they say about the person.

A first element that must be pointed out about the photography to end of the XIX century and the first half of the XX century is the lack of women photographers of the “professional” or commercial type. This fact carries us to a first conclusion: only male photographers took the photographs. A second element is that photo-portraits, both those taken in the studio and in the country, represents women who have expressly decided to pose for the camera, showing a non passive women’s attitude. A further element that must be considered is that photographs of women show how they want to be recorded (exposure, gesture, etc.) and with what emblems (wardrobe, adornments, etc.). That is important since all of them are

A remarkable element in the photo-portrait is that in many of them women appear alone – perhaps a surprising fact, if we take in to account that Cochabamba is a patriarchal society – revealing the decision to assume their own individuality. The photographs do not show images of submissive women, on the contrary, they look at the camera straight ahead, each one asserting their own personality.

The gesture and position is important because it implies an attitude: whether standing, sitting, lying on the grass or walking; each action reveals something different. The costume reveals a lot about the woman’s identity. Through dress it is possible to understand if women are married or single and to perceive certain events in the life of these women, for example a girl my be taking her first communion, or women who are walking, flirting and strolling in the city. The ornaments, for example flowers or umbrellas, are narrative elements that show the active role of women.

An important element in the portrait photograph is the “background”. It was a device used in photography studies to create another, artificial, reality. Backgrounds that show an empty space or landscape are usually European. Backgrounds show an imagined reality - usually a male imagined reality - that projects Europe in Cochabamba (pillars, armchairs, stools, etc.) and that contrast with other landscape photographs taken in the countryside, where the trees of Cochabamba are emphasised.

These photographs of women taken in the late nineteenth century and early twentieth century, reveal: (1) That women should be referred to in the plural (2) That their presence in public spaces: photographic studio, street, countryside, etc. should be see as an exercise of power (3) that Women were not passive beings.

La posibilidad de una historia gráfica o visual del pasado es importante en los momentos actuales. La escritura, si bien sigue conservando su prestigio en determinados círculos, parece no tener la potencia de la imagen o del audiovisual. No solo eso. Las generaciones actuales, más vinculadas a la comunicación auditiva y visual, buscan acceder al conocimiento de la historia no precisamente a partir de la escritura sino de los documentos visuales (video, cine, fotografía, dibujo, historieta, grabado, etc.). Este dato es importante en una perspectiva pedagógica. En un sentido, más académico, la fotografía tiene una potencia adicional: puede dar cuenta de momentos que no puede hallarse en otro tipo de documentos -por ejemplo, aquellos que hacen a la vida cotidiana de la gente- o generar múltiples significaciones que no son posibles a partir de la escritura.

En este espíritu, un acercamiento a las mujeres urbanas en la primera mitad del siglo XX a través de la fotografía, puede ser revelador en la medida que una fotografía carga tanta información que puede ser vista y “leída” de diversas formas, por distintas personas. Ello, principalmente, porque en este tipo de documento visual no sólo se halla involucrado quien registra la fotografía, sino también quien es fotografiado. Mucho más, cuando las fotografías son posadas o son de tipo retrato. Una fotografía de este tipo “carga” mucha información del/la fotografid@, si tomamos en cuenta los diversos aspectos que hacen a su registro.

Un primer elemento que debe señalarse con respecto a este tipo de fotografía para fines del siglo XIX y la primera mitad del siglo XX es la falta de fotógrafos mujeres retratistas de tipo “profesional” o comercial. Esto nos lleva a una primera conclusión: sólo se posee la mirada del hombre-fotógrafo. Un segundo elemento es que la foto-retrato, tanto aquella hecha en estudio como a campo abierto, representa a mujeres que han decidido posar expresamente para la cámara, visibilizando una actitud no pasiva de las mujeres. Es este segundo elemento el que debe ser considerado: la fotografía de las mujeres muestra cómo quieren ser registradas (pose, gesto, etc.) y con que emblemas (vestuario, adornos, etc.). Ello es importante en la medida en que todos son dispositivos culturales y narrativos que vehiculan la identidad de las mujeres.

Un elemento destacable en la fotografía-retrato es que en muchas de ellas las mujeres aparecen solas hecho singular, si tomamos en cuenta que Cochabamba es una sociedad fuertemente patriarcal revelando una toma de decisión de asumir una propia individualidad. Las fotografías no muestran imágenes de mujeres sumisas; todo lo contrario. Ellas miran a la cámara de frente mostrando cada una, su propia personalidad.

El gesto, la postura, es importante, ya que implica una actitud. De pie, sentadas, echadas en el pasto, caminando; todas ejerciendo su propia agencia. El vestuario es, sin duda, un elemento narrativo identitario. A través del vestido es posible comprender si se trata de mujeres casadas o solteras; de percibir ciertos eventos de la vida de estas mujeres como el caso de la niña que posiblemente esté realizando su Primera Comunión o, de las mujeres que caminan, coqueteando, por un paseo de la ciudad. Los adornos, las flores, las sombrillas para el sol, son elementos narrativos que muestran el papel activo de las mujeres.

Un elemento importante en la fotografía de retrato es el “telón de fondo”. Este fue un artificio usado en los estudios fotográficos para re-crear otra realidad, artificial. El telón de fondo crea un espacio vacío o un paisaje, en el caso de este tipo de fotografía por lo general, europeo. Este elemento muestra un imaginario principalmente masculino, que proyecta Europa en Cochabamba (pilares, sillones, reclinatorios, etc.) y que contrasta con el paisaje de otras fotografías tomadas en la campiña, donde destacan los árboles de Cochabamba.

Todas estas fotografías de mujeres, tomadas a fines del siglo XIX y en la primera mitad del siglo XX, revelan: (1) que se debe hablar de las mujeres en plural (2) que su presencia en los espacios públicos estudio fotográfico, calle, campiña, etc. debe ser vista como un ejercicio de poder (3) que las mujeres no fueron seres pasivos.

Cultural Agenda

Teatro Achá

Miércoles 4 al Jueves 5
Academia Encuentros

Viernes 6 al sábado 7 Presentación de la Jenny Cárdenas

Salón Gildaro Antezana

2 al 14 de marzo
Jorge Aldejs
Alex Flores Zepita
Alejandro Sejas Crespo

Salón Mario Unzueta

Cesar Flores Zanabria (exposición colectiva)

Martes 2 al viernes 12
3 al 16 de marzo
Raúl Paulino Vidal Villarroel
Samuel Torrez Cayo

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