Issue - December 2008



December 2008
Editorial

In this month"s issue Victoria Cowell took a trip and visit the amazing weavers project in Candelaria; Dental Health is important, John Arnos shows us an interesting initiative being taken by the City Hall on Dental Health; Healthy Living is something to think about, especially closer to the Christmas celebrations; a folk craftwork ...read more...

December 2008

Cultural Corner

Agreement between Projects Abroad & the Department of Lingüística Aplicada a la Enseñanza de Lenguas

The craftsmen of the High Valley Cochabambino: Wayculli

Luis Fernando Terrazas
Architecture
Universidad Mayor de San Simón

Faculty Advisor Lic. Mónica Ruiz
M. Isabel Nina, Jenny Lara, Rebeca Huaita,
Melvy Mendoza, Jenny Arevalo

Los artesanos del Valle Alto cochabambino: Wayculli



La llamada Artesanía popular en Bolivia y Cochabamba, tienen una gran riqueza patrimonial en espacios casi desconocidos y olvidados. En estos espacios, mucha gente, en diferentes rubros, trabaja los materiales a su alcance, para producir utilísimos y hermosos objetos generalmente para uso familiar, como también para el ornato, y como también para usos rituales, juegos, fiestas y danzas.

Todos estos objetos artesanales, manufacturados a mano, con sencillos procedimientos técnicos; en la que inspiración y la mano del hombre ocupan un lugar importante; estos reciben el nombre de artesanías populares y que a la larga son representativos de cada región.

La manufactura empleada constituye la base de una tradición, sensibilidad y creatividad y también expresión de un modo de ver el mundo que los rodea, y como también de su historia: hoy podemos clasificarlos como un arte popular. En realidad uno de los ejemplos que plantearemos hoy, es la comunidad de artesanos en barro que se localiza en “WAYCULLI”, ubicada en las proximidades de la población de Tarata en el valle del mismo nombre.

John Francis Goins (1951-52) con la ayuda de la Haynes Fundation obtiene una beca de Henry L. y Grace Doberthy Charitable Foundation, lleva a cabo una investigación antropológica en los años 1951 y 1952, donde describe la vida en Huayculli cubriendo la labor artesanal. Dice que los huayculleños están orgullosos de sus casas y seguros de la importancia de Huayculli como centro cerámico.

La manufactura de la cerámica es lo que absorbe el interés y la energía de, prácticamente todos los huayculleños, de todas las edades y de ambos sexos; prácticamente la cerámica es el rubro de mayor ejecución tomado como oficio.

La producción en Huayculli clasificados por Goins esta dirigida hoy a:
  • Los Chillamis (especie de bañadores), Tazas con asas en dos tipos,
  • Floreros; y platos en dos tamaños;
  • Masetas de diferentes tamaños;
  • Palmatorias con asa (candelero);
  • Tetera, azucarera y cafetera;
  • Figurillas decorativas de una mujer con un niño (kallaku y mamko);
  • Juguetes con forma de hombre a caballo;
  • Artefacto cilíndrico para soplar el fuego (pukuna); toda confeccionada en cerámica.
The production in Huayculli today, classified by Goins, consists of:
  • The Chillamis (a kind of bath), Cups with two kinds of handles.
  • Vases; and two sizes of plates.
  • Flowerpots in different sizes.
  • Candlesticks with a handle (limelight).
  • Teapots, sugar bowls and coffeepots.
  • Decorative figures of a women with a child (kallaku and mamko).
  • Toys with the shape of a man on a horse.
  • A cylindrical device to blow out the fire(pukuna); made of pottery.

Observar como los vecinos, semana tras semana mezclan la arcilla y dan forma a las vasijas en la rueda, pintar los dibujos, aplicar barnices, llenan los hornos y cocinan; la vida del alfarero –tierra, fuego y agua- y con las propias manos crear objetos durables y útiles, provechosos y, a veces, hermosos.

Es una ocupación que no puede hacerse de prisa, y ocupa las manos y a veces también los pies de los alfareros de Wayculli.

Para el alfarero que vive en esta región, no tiene un procedimiento estandarizado, para determinar la pureza y el origen de la arcilla, o tal vez la temperatura de los hornos, solo parte del sentir y del juicio que da la experiencia, por ejemplo como abrir un horno, tiene siempre sus sorpresas basadas en las experiencias comunitarias como que las mujeres no tienen el poder suficiente para abrirlas bajo pena de desastre.

Las lozas hechas en Huayculli son todas para un uso domestico familiar, uno de los especialistas el Sr. Méndez (1951), artesano que solo hace ollas, y vive en Vilaque comunidad cerca de Huayculli (5 km, aprox.) nos dice que la producción de su zona es de alta especialidad y esa es de producir ollas; a la par del Sr. Méndez también existen mujeres solitarias, cuyos maridos están ausentes o no son alfareros, ellas hacen figurillas sencillas de barro, unas cuantasde estas personas, se especializan en pintar la cerámica por las mismas razones, pero también hay una familia que se especializo en moler los barnices (basados en plomo molido obtenido de baterías en desuso y tierras especiales) debido, principalmente a que no quiso hacer cerámica.

El dar forma es siempre trabajo del hombre, como lo es el excavar y sacar el barro, el cortar al leña para el fuego y llevarla a la casa, en cambio las mujeres y las niñas ayudan a pulverizar la arcilla seca y posteriormente mezclarla, moler los barnices, y a pulir para un buen acabado de los objetos dibujando detalles.

Tanto las niñas como los niños aprenden a usar la rueda de alfarero cuando todavía son muy pequeños, pero las mujeres nunca tornean. Los niños pequeños, tanto como niñas y niños entre tres y seis años, ayudan a dar expresión a las caras de las figurillas. Cuando se pregunta como se sabe las medidas responde invariablemente “las manos lo saben”.

Los dibujos son invariablemente de pájaros, mariposas o flores, nunca figuras humanas o decoraciones geométricas (excepto en los bordes), todos los huayculleños hacen los mismos dibujos e invariablemente de la misma manera, de una, dos o a lo sumo tres pinceladas.

En un pasaje descriptivo respecto de la creatividad Goins nos dice: “…es curioso que en Huayculli no se invente ningún dibujo nuevo, se sientan necesidad de experimentar, excepción hecha del borracho del pueblo quien, incluso, pierde su creatividad cuando esta sobrio… ”. Los hombres que han logrado establecer los diseños usados son gentes de oficio y no artistas. Las mujeres, que en su mayor parte son las que aplican los dibujos, son esposas e hijas a las que les interesa acabar el trabajo y sacárselo de en medio.

En cuanto a la cocción de las cerámicas, según los huayculleños los hornos se encienden de modo ritual y siempre en la noche según Goins “…el fuego cuchichea y habla en formas antiguas, con los crujidos y otros ruidos extraños dentro el horno…”

También al mismo tiempo Goins describe a Wayculli de un modo que: …el mundo entero parece estar quieto y sin aliento, como en un sueño, o pintado con unas cuantas pinceladas rápidas… …ocasionalmente este silencio, que acalla incluso el zumbido de los insectos, es interrumpido por un niño o una niña que canta, o por una canción silbada por un alfarero en su rueda…

Folk craftwork has a rich heritage in places almost unknown and forgotten in Cochabamba and Bolivia. In these areas, many people work in different fields, and are within reach of the materials to produce useful and beautiful objects which are usually for family use, adornment, rituals, games, parties and dances.

All this craftwork is manufactured by hand with simple technical procedures and gives importance to the man’s inspiration. These are known as folk craftworks and are representative of each region.

The manufacture employee is the basis of a tradition honouring sensitivity, creativity, as well as the desire to express the world they see around them, as well as their history. Today, we can classify them as popular folk art.

Actually, one of the examples that we will talk about is the community of clay craftsmen that is located in “WAYCULLI”. It is located in the vicinity of Tarata, in the valley which holds the same name.

John Francis Goins (?) with the aid of the HaynesFoundation, obtained a grant (research fellowship) from Henry L. Doberthy and the Grace Charitable Foundation. He carried out anthropological research in 1951 and 1952, where he describes the life in Huayculli while researching the craft work. Huayculleños are said to be proud of their houses and certain of the importance of Huayculli as a center for ceramic production.

The manufacture of ceramics absorbs the interest and energy, of practically all huayculleños, of all ages and both sexes; ceramics is very popular to take as a profession.

You can observe, week after week, how the neighbors mix the clay and shape up the pots on the wheel; they draw and paint, apply varnish, fill the ovens and bake. The potter’s life is earth, fire and water- and with their own hands they create durable, beneficial and sometimes beautiful objects.

It is a job that you cannot rush, and takes up the hands and also the feet of the Wayculli potter For the potter worker, who lives in this place, he does not have a standardized procedure to determine the purity and origin of the clay, or maybe the temperature of the kilns. It is partly a feeling and a judgment based on experience.

For instance, how to open a kiln, it always has its surprises based on the communitarians experiences, such as women do not have enough strength to open it in an emergency.

The china that is made in Huayculli is for domestic use; one of the specialists, Mr. Mendez (1951), an artisan that only made pots, lives in Vilaque, a community near Huayculli (approx. 5 km.), tells us that the production in his area is of a higher quality and used to make pots; next to Mr. Mendez there are also solitary women whose husbands are absentor are not ceramic workers.

They make simple little earthenware figures, some of these people are specialists in painting the pottery for the same reasons, but there is also a family that specialize in grinding the glazes (based on grinded lead from obsolete batteries and special clay) mainly because they did not want to make pottery.

Men’s work is always to form as well as dig and take out the clay, to cut the wood for the fire and carry it to the house. However, women and girls help grind the dry clay and then mix and grind varnishes, and polish the objects for a good finish with detailed drawings.

Both girls and boys learn to use the pottery wheelwhen they are very small, but the women never sculpt. Young children, both girls and boys between three and six years, help to give expression to the faces of little figures. When one asks how he knows the measures, he answers invariably “ hands know it.”

The drawings are nearly always of birds, butterflies or flowers, but never human figures or geometric decorations (except at the edges), all huayculleños do the same drawings and in the same way, for one, two or at most three strokes.

In a descriptive passage about creativity, Goins says: “It is strange that in Huayculli any new picture was made up, It is necessary to experiment, except for the drunk of the town, who lost his creativity even when he was sober..”.

Men who have got to set up the used design are trades people, not artists. Women, who in large part are the ones who apply the drawings, are wives and daughters of those who are interested in finishing and selling the work.

According to the Huayculli, the kilns are lit through a ritual and always at night. According to Goins “the fires whisper and talk in old ways, with the crunching and other strange noises of the kiln..”.

Goins also described the Wayculli in a way that:… the whole world seems to stand still and breathless, as in a dream, or painted with a few quick strokes… … occasionally this silence, which silences even the buzzing of insects, is interrupted by a boy or girl who sings, or by a song whistled by a potter at his wheel.

Both in the city and the town, the china made in Huayculli, and all of it is for domestic uses (ch`illamitas, cups, flowerpots, jugs, etc.) In 1952 they made 15 types of objects. Where the decoration was representative objects of native`s imaginary, John Francais Goins (pictures taken from HUAYCULI: the quechua natives, from “Valle de Cochabamba” – 1967 – J. F. Goins Instituto Indígena Interamericano Mexico)

Las lozas hechas en Huayculli, son todas para uso domestico (ch`illamicitos, vasitos, floreritos, jarras, etc.), tanto en la ciudad como en los pueblos. En 1952 hacían 15 clases de objetos. Donde la decoración eran objetos representativos del imaginario indígena John Francis Goins © (dibujos tomados de HUAYCULI: los indios quichuas del valle de Cochabamba -1967- J. F. Goins. Instituto Indigenista Interamericano México).

Cultural Agenda

Teatro Achá

Lunes 1 a miércoles 3
Academia Encuentros

Jueves 4 a viernes 5
Academia Sodre...

Teatro Adela Zamudio

Lunes 1
Centro Montesori

Martes 2
Acto de Promoción...

Salón Gildaro Antezana

Exposiciones de los artistas

Martes 2 al viernes 12
Estudiantes de 3ro y 4to "Raúl G. Prado"...

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