Issue - August 2008



August 2008
Editorial

In this month’s issue Barbara Walter interviews El Alcolero; Hanna Redknap tells us about the next Pan-American Robert Moot for scouts in Bolivia; Perry King has news from Casa de la Alegría; and Walter Sánchez presents a unique article from the Archaeological Museum...read more...

August 2008

Writing and photography
Escritura y fotografía

Walter Sanchez

English version

Recuerdo que cuando trabajaba en la Casa de la Cultura (1996) me impresionó una fotografía. Se trataba de la instantánea de un hombre que yacía muerto sentado en un improvisado asiento hecho de adobes. Años después, en un pequeño librito titulado Tradiciones Cochabambinas. Cuadros de Cochabamba. Imágenes de Ayer y Hoy escrito por Armando Montenegro, me sorprendió otra fotografía. Tampoco tenía autoría y era el “par” de la fotografía anterior. Ilustraba un pequeño relato titulado “El Fusilamiento”.

El texto, escrito de manera amena y coloquial, cuenta el asesinato de un conocido ingeniero de Cochabamba encargado de la canalización del río Rocha. Los supuestos asesinos, dos empleados suyos: “los alarifes Rodríguez, inmigrantes españoles y hermanos”.

El relato narra que luego del homicidio, ambos hermanos huyen hacia el Chapare. Herido uno de ellos, es aprehendido en los Yungas mientras que el otro desaparece dentro del bosque tropical. A decir de Montenegro, el reo capturado “era hombre de genio vivo y de gran prestancia personal. Una barba de color castaño hacíale juego a su ondulante cabellera. Casi era una copia de la varonil belleza de Cristo”.

Luego de un largo proceso penal, no sólo es hallado culpable sino que es condenado a pena de muerte. La fecha de la ejecución: un día del mes de septiembre.

Tal evento concitó el interés de la gente de Cochabamba que acudió masivamente. El reo cruzó toda la ciudad acompañado por la policía y los jueces. Luego continuó al final del Paseo de la Alameda (actual El Prado) donde, un día antes, se había improvisado un rústico paredón. Armando Montenegro relata tal suceso:
“Ingresó a la plaza ´Colón` y cruzó las ruinas de la antigua ´Portada` que separaba ésta de la Alameda. Frente a la casa del crimen el reo miró los balcones con extraño fulgor en los ojos.

Alguien en ese momento le entregó un vaso de vino. Rodríguez lo apuro estrellándolo luego contra el suelo. Después siguió su marcha. A los ciento cincuenta metros lo esperaba la muerte sentada sobre un polvo de adobes y arrimada al mástil del cadalso. En aquel campo arenoso y pardo había mucha gente dispuesta en cuadro por determinación Fiscal”.

Preparado el reo para su ejecución, ingresó el batallón de fusilamiento. Ubicados en formación, mirando hacia el Norte, quedaron listos para cumplir la sentencia. “Pronto atronó el espacio una descarga. El fusilado se crispó horriblemente. Sus arterias estallaron en densa sangre vital. Y una ululante estridencia sacudió el éter. Era el grito de hombres y mujeres que, al mezclarse en el aire, copiaron el ruido de una montaña de cristal derrumbada”.

Las fotos muestran dos momentos de la ejecución. En la primera, Rodríguez se halla sentado, con las piernas cruzadas, dando la impresión de alguien que está sosteniendo una conversación tranquila. Sus manos se hallan apoyadas una sobre la otra, de manera relajada. No parecen estar amarradas aunque Montenegro destaca que mientras el reo iba por la Alameda, tenía “encadenadas las manos”. Lleva botas y un traje que parece ser un terno. Los ojos vendados. En el pecho un botón blanco. Nada muestra a un hombre desesperado. Más parece la imagen de alguien que espera aburridamente el tren una tarde cualquiera.

Detrás de Rodríguez aparece el batallón ingresando con los soldados portando sus fusiles. Una pared de adobe se ubica al fondo y parece haber sido construida con el fin de evitar que alguna bala perdida dañara a alguien. Un policía y un civil son los encargados de atar el cuerpo de Rodríguez al mástil que parece ser de molle. Por las sombras, es posible colegir que era media mañana.

I remember being struck by a photograph when I was working at the “Casa de la Cultura” (1996). It was a snapshot of a man that lay sat in a makeshift seat made of mud brick. Years later, in a small book entitled “Tradiciones Cochabambinas. Cuadros de Cochabamba. Imágenes de Ayer y Hoy”, by Armando Montenegro, another photograph amazed me. This picture did not have an author either and it was the “couple” of the previous photograph. It illustrated a small story called “El Fusilamiento”.

The text, written in a pleasant and colloquial way, tells the murder of a renowned engineer of Cochabamba, responsible for channeling the Rocha River. The alleged murderers, two of his employees: “the Rodriguez architects”, were Spanish immigrants and brothers.

The story went that after the murder, both brothers ran away to El Chapare. One of them was wounded so he was captured in the Yungas while the other brother disappeared into the tropical forest. According to Montenegro, the captured accused “was an ingenious and elegant man with a brown beard and undulating hair. He was almost an image of the beauty of Christ.” After a long penal process, he was found guilty and condemned to death. He was executed in September.

Such an event attracted the interest of Cochabamba’s public who flocked in great numbers to the execution site. The accused crossed the entire city accompanied by the police and the judges. He continued to the end of the Paseo de la Alameda (present El Prado) where, a day before, a rustic wall was constructed. Armando Montenegro describes the event:

“He went into Colon square and crossed the ruins of the old “Portada” that separated the square from the Alameda. In front of the house of crime the accused looked at the balconies with a strange brightness in his eyes. In that moment somebody gave him a glass of wine. Rodriguez drank it very fast and then he smashed it against the floor. Afterwards he continued his march. One hundred and fifty meters away, he sat down on the dusty ground to await his death, and the gallows were brought towards him. In that sandy and dirty camp there were a number of people settled down in a square by the prosecutor’s orders”.

When the accused was ready for his execution, the shooting battalion entered. Positioned in formation, facing North, they were ready to carry out the sentence. “Soon firing deafened the site. The accused contracted awfully. His arteries spurted thick blood, and a clamorous noise shook the air. It was the cry of men and women which, ringing in the air, sounded like the noise of a mountain of crystal collapsing”.

The pictures show two moments of the execution. In the first, Rodriguez is sitting with his legs crossed, giving the impression of someone who is holding a calm conversation. His hands are relaxed, resting on top of each other. They do not seem to be tied although Montenegro stresses that while the accused walked....

First Panamerican Robert Moot

The Scout Movement is a worldwide youth movement for girls and boys. Most organisations are governed by the World Organisation of the Scouting Movement (WOSM), a non-governmental organisation of which Bolivia became a member in 1950, although Scouts had existed in the country since 1911. The WOSM´s mission is to contribute to the education of young people, and support them in their physical, mental and spiritual development...

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